domingo, 9 de febrero de 2014

Kelebek, música turca de raíces sefardíes

El grupo musical turco Kelebek, un ensemble de cuatro intérpretes, liderado por la cantante y musicóloga Fulya Olzem, explora las raíces de la música sefardí en el Mediterráneo, que fusiona con melodías turca y griegas.

Kelebek significa Mariposa en turco
 
En su último trabajo, en el que rinden un pequeño tributo a la cantante sefardí Victoria Hazan (1896-1995), se incluyen hermosas canciones como Morenika o Los Bilbilicos, propias del acervo sefardí, junto a otras como la turca Naz Bari o la griega Kritiko Syrto.
 
 


Los documentales de RTVE

RTVE acaba de lanzar Somos Documentales, una web que recopila más de 5.000 documentales digitalizados para ver online.
 
El departamento de Interactivos de la corporación ha buceado en el archivo histórico de TVE y ha rescatado las grandes cintas emitidas por La 1 y La 2.
 
 
 
 
Somos Documentales se estrena proponiendo una selección de títulos imprescindibles para los amantes de este género:
  • Comprar, tirar, comprar, un fenómeno de la era de internet, un documental que puso nombre a un concepto que muchos consumidores ya habían experimentado en primera persona, la obsolescencia programada.
  • Pura vida, una historia de amor por la montaña que narra el intento de rescate de Iñaki Ochoa de Olza en el Annapurna.
  • Allende, caso cerrado, un trabajo de En Portada que provocó que un juez chileno reabriera el caso por la muerte de Salvador Allende.
  • Bucarest, la memoria perdida, la película sobre la memoria histórica y personal de Albert Solé y Jordi Solé Tura.
  • El caso 112, clásico de Documentos TV que llegó hasta los Grammy y cuyo visionado es clave para constatar los cambios de nuestra sociedad.
Se incluyen además las series completas de programas míticos de Televisión Española como El Hombre y la Tierra, España, entre el cielo y la tierra o el clásico A vista de pájaro y por supuesto, Documentos TV, En Portada, Crónicas y todos los reportajes de gran formato que han marcado la historia del periodismo audiovisual en España.

jueves, 6 de febrero de 2014

Heroica Malala

Malala Yousafzai, la joven pakistaní a la que los talibanes intentaron asesinar por reclamar el derecho a la educación para las niñas de su país, ha recibido a los 16 años el Premio Sájarov para la Libertad de Conciencia, que concede el Parlamento Europeo.




 
Malala nació y vivió en su infancia en Mingora, en el valle de Swat, que está situado al noroeste de Pakistán, casi en la frontera con Afganistán, próximo a las montañas de Hindu Kush. Antaño a Swat se le llamaba Uddyana, que significa jardín; hoy se le conoce como la Suiza de Oriente por sus montañas, cascadas y lagos de aguas limpias.
Malala y su familia son pashtunes, un pueblo o comunidad formada por distintas tribus repartidas entre Pakistán y Afganistán. Se calcula que los pashtunes son unos 40 millones, de los que 10 millones viven fuera de su tierra.

Su padre, maestro, era y es un hombre comprometido con la causa de la educación, que en su región participó en la puesta en marcha de varias escuelas mixtas, pese al feroz rechazo que estos proyectos generaban entre los sectores más integristas. A su hija le puso el nombre de Malala en memoria de Malalai de Maiwand, la mayor heroína de Afganistán e hija de un pastor de Maiwand, un pueblo al oeste de Kandahar, la ciudad afgana en la que residía Osama bin Laden, líder de Al Qaeda, cuando se produjo el atentado de las Torres Gemelas. En 1880 esta heroína exhortó al ejército afgano a derrotar a las tropas británicas de ocupación y aunque murió bajo el fuego en la batalla de Maiwand, los suyos alcanzaron la victoria.
 
En Mingora, donde la gente habla urdú, fue Malala a la escuela, pero en 2008, cuando solo tenía 10 años se produjo una sangrienta revuelta encabezada por los talibanes, que golpearon y asesinaron a muchas personas e instauraron durante dos años un régimen de terror, quemando televisores en grandes hogueras, destruyendo escuelas y prohibiendo a la gente hacer música o cantar y a niñas y mujeres acceder a la educación. Eran muchos los contrarios a este régimen bárbaro y a sus medidas, pero pocos se atrevieron a alzar la voz. El temor a sufrir represalias era grande.
 



Entre los valientes que se enfrentaron a la represión de los talibanes estaba la pequeña Malala. Pese a los insultos y a las amenazas que a veces recibía, siguió yendo a la escuela. No quiso renunciar a su derecho a ser escolarizada, el mismo derecho que se reconoce a los niños varones de su edad. Con solo 11 años y a propuesta de Abdul Hai Kakar, un amigo de su padre que trabajaba en Pesháwar como corresponsal de la cadena, comenzó a escribir un blog en urdú para la BBC con el firme propósito de denunciar la situación que se vivía en su región bajo el régimen de los talibanes y defender el derecho de las niñas pakistanís a asistir a la escuela y a recibir una educación. Por medio de este blog, firmado con el seudónimo de Gul Makai, el nombre de la heroína de una popular leyenda pakistaní, se dio a conocer y fue The New York Times el primer medio que en 2009 le dedicó un reportaje, el documental titulado Class Dismissed.




 
En octubre de 2012 Malala, con solo 15 años, sobrevivió a un atentado. Volviendo de la escuela a casa en autobús, un chico de unos 20 años le disparó un tiro a la cabeza. El ataque fue reivindicado por los talibanes y Malala se recuperó de él en un hospital de Birmingham.
 
En una entrevista a The Guardian y preguntada por el chico que intentó matarla, asegura no sentir rencor hacia él y añade: Es duro matar. Puede que por ello su mano temblara.
 
Este año pasado, restablecida ya de la brutal agresión ha escrito, en colaboración con la periodista Christina Lamb, Yo soy Malala, una temprana autobiografía que en España ha publicado Alianza Editorial. A poco de su publicación, las presiones de las autoridades civiles y policiales impedieron la presentación del libro en la universidad de Pesháwar, ciudad próxima a Mingora.
 
No cabe duda de que las autoridades le tienen miedo a Malala. Miedo de su mirada franca, firme, limpia y profunda. Tienen ante sí a un formidable enemigo, que dispone de armas muy poderosas: la palabra e indiscutiblemente la razón.




Impresionan y conmueven hondamente esa valentía y esa determinación a la hora de defender sus convicciones. Franqueza, integridad, altruismo son elogios que se repiten al hablar de Malala.
Malala es mi héroe ha escrito Muñoz Molina recientemente en su blog. Rosa Montero, que la ha entrevistado, y Fernando Savater también han manifestado sentir admiración por Malala. Y quién no.
 
 
 
Algunas citas de Malala
 
Hay que morir alguna vez en la vida.
(recordando el atentado sufrido)

Un maestro, un libro, un bolígrafo, un aula, pueden cambiar el mundo. En lo que a mí respecta, me cambiaron la vida.
(ante la Asamblea General de la ONU)
 
No hablo en nombre de los niños que quieren otro smartphone o una videoconsola, sino en el de los que piden un maestro, una pluma y un libro.
(en el Parlamento Europeo, al recoger el Premio Sájarov 2013)

Un país no es más fuerte por el número de soldados que tiene, sino por su índice de alfabetismo.
(en el mismo discurso ante el Parlamento Europeo)
 


Es una organización sin ánimo de lucro que apuesta por el acceso universal a la educación, por el empoderamiento de las niñas y por los programas de gestión comunitaria.
 

miércoles, 5 de febrero de 2014

Horas cuadradas y cúbicas

Admirado un amigo de Unamuno de la capacidad de este último para aprovechar el tiempo y hacer cosas, el escritor bilbaíno le explica su secreto en tono confidencial:
 
Yo, por mi parte, no corro cuando puedo ir al paso, a pie y enterándome del camino. ¿Qué recorro poco espacio? ¿Y qué? Todo pedazo de espacio es infinito dentro de sí. Y lo mismo digo del tiempo. "¿Pero cómo encuentra usted tiempo para hacer tantas cosas?", me preguntaba un amigo. Y le respondí sonriendo: "Es que mis horas son cuadradas y a las veces cúbicas...". "¿Cómo?", añadió. Y yo: "Usted sabe que si un metro lineal tiene 10 decímetros, un metro cuadrado tiene 100 decímetros cuadrados, y no 10, y un metro cúbico 1.000 decímetros cúbicos. Así mi hora cuadrada tiene 3.600 minutos cuadrados y mi hora cúbica 216.000 minutos cúbicos".

El artículo, fechado en 1913 fue incluido posteriormente por el escritor en su libro Andanzas y visiones españolas.


Otra forma de viajar

Ya en 1920, Unamuno, en un artículo que luego formó parte de su libro Andanzas y visiones españolas, se hacía las siguientes reflexiones:
 
Y así, en aquella bendita Edad Media, la gente viajaba más que ahora viaja y pasaba por sitios que hoy nos resultan retirados, remotos y casi inaccesibles.
En cierto sentido entonces, cuando era más lento el viajar, se viajaba más de verdad, se recorría más de veras el camino. El romero o peregrino medieval conocía mucho mejor el país porque viajaba más que un turista moderno. Hoy cabe atravesar toda una nación dormido y sin conocer ni una sola palabra de la lengua que en ella se hable. Hoy el camino es un puro medio y se va a devorarlo o suprimirlo en lo posible, atento al fin del viaje. Fin que tampoco suele importar mucho. Entonces, lo interesante, lo vivo era el camino.
 
 
 
 
Las palabras finales de Unamuno nos recuerdan aquella frase de El camino es mejor que la posada y que don Quijote decía a su fiel Sancho.
 
Cabría preguntarse qué opinaría Unamuno sobre nuestro frenético estilo de vida, sobre el tren de alta velocidad, sobre las áreas de descanso a pie de autovía...

Civio, fundación ciudadana para impulsar la transparencia y luchar contra la corrupción

La Fundación Ciudadana Civio es un proyecto que nace con el compromiso de facilitar a los ciudadanos el libre acceso a los datos públicos, construir una ciudadanía más participativa, impulsar la transparencia y mejorar la calidad de nuestra democracia.
 
 
 
 
En su web podemos encontrar artículos y noticias que hablan de casos de corrupción política, que informan de los indultos que concede el Gobierno, que hacen propuestas para regular la actividad de los lobbies, que analizan en qué se gastan nuestros impuestos, etc.
 

La Gran Guerra

Se cumple el centenario del estallido de la Primera Guerra Mundial, la que por entonces se llamó la Gran Guerra.
 
Durante el año tendrán lugar diversos eventos que conmemoren este acontecimiento, más bien que nos recuerden esta gran tragedia que afectó fundamentalmente a Europa y que se cobró, según estimaciones, unos nueve millones de muertos.
 
 
 
 
El escritor francés Jean Echenoz, por ejemplo, ha publicado recientemente una novela, titulada sencillamente 14, ambientada en la Gran Guerra. Sus protagonistas son cinco amigos que viven en un pequeño pueblo próximo a Nantes y que al estallar el conflicto bélico marchan juntos al frente.
 
El blog Europeana, una iniciativa impulsada por el proyecto European Library, nos ofrece, gracias a la colaboración de las bibliotecas nacionales de 20 países, un completo archivo online sobre la Gran Guerra, en el que se han reunido documentos, mapas, imágenes, vídeos y otros materiales.