domingo, 23 de marzo de 2014

Akerbeltz

Es en la mitología vasca el macho cabrío negro (de aker = cabrón y beltz = negro).
Parece tener su antecedente en el numen pirenaico antecristiano Aherbelste, que ya en 1892 mencionaba Julien Sacaze en su obra Inscriptions antiques des Pyrénées.

Los rasgos de Akerbeltz son los siguientes:
  • Vive en regiones subterráneas.
  • Es jefe de los brujos.
  • Provoca tempestades.
  • Tiene facultades curativas.
  • Es protector del ganado y tiene influencias benéficas sobre los animales encomendados a su custodia. Por eso en algunas casas crían en el establo un macho cabrío de color negro para impedir que el ganado sea atacado por alguna enfermedad.
 
 
 
La figura de Akerbeltz jugaba en el pasado un papel destacado en los círculos brujeriles, que venían a ser una especie de movimiento clandestino en el que cristalizó la oposición contra la religión cristiana y quizá también contra el poder establecido.
En los siglos XVI y XVII la Inquisición llevó a cabo contra los brujos de la montaña vasco-navarra varios procesos que alcanzaron gran resonancia. En sus declaraciones los acusados hicieron frecuentes alusiones a Akerbeltz como el personaje que presidía los aquelarres o asambleas que celebraban en lugares como Akelarre, una explanada próxima a Zugarramurdi y situada delante de la entrada de una cueva (junto a Mañaria hay un paraje con el mismo nombre). Allí brujos y brujas bailaban y adoraban a Akerbeltz en las noches de lunes, miércoles y viernes, haciéndole ofrendas de panes, huevos o monedas.
 
Fuente: Mitología vasca (por José Mª de Barandiarán)

El banquero anarquista

Fernando Pessoa dio a este relato corto, que incluye dentro de los que llama cuentos de raciocinio, un título que resulta paradójico.
Es una reflexión ingeniosa e irónica sobre la doctrina anarquista y algunas de sus ideas centrales: la sociedad burguesa, las ficciones sociales, la tiranía, la libertad, la acción directa, etc.
El banquero que protagoniza el relato va desgranando las razones por las que se considera un anarquista convencido y coherente.




Sociedad burguesa
La sociedad burguesa no es natural y tampoco es justa, al contrario que la sociedad anarquista, porque se apoya en una serie de ficciones sociales o prejuicios que oprimen lo que es natural en el hombre, hacen posible la desigualdad y crean tiranía (matrimonio, familia, dinero, posición social, religión, Estado, etc.).
 
Anarquismo
Su objetivo es construir una sociedad natural, justa y libre en la que no existan ficciones sociales.
Un anarquista quiere la libertad, la libertad para sí y para los otros, para la humanidad entera. Quiere estar libre de la influencia o presión de las ficciones sociales. Quiere ser libre tal cual nació y por eso se rebela contra la injusticia de que nazcamos desiguales socialmente y contra las ficciones sociales que hacen esa desigualdad posible y crean tiranía. Ha de emplear todos sus esfuerzos en destruir estas ficciones sociales, no para establecer otras sino para poder crear una sociedad libre.
Para derribar las ficciones sociales y crear las condiciones necesarias que permitan efectuar el tránsito de una sociedad burguesa a una sociedad libre hay básicamente dos procedimientos:
  • Acción directa: Se materializa en atentados de orden social que buscan destruir o aprisionar al enemigo y debe rechazarse por su recurso a la violencia.
  • Acción indirecta: Consiste en una propaganda intensa que puede hacerse de forma oral o escrita. Su objeto debe ser predisponer a todos los espíritus y debilitar todas las resistencias, evitando tener que establecer transitoriamente una dictadura revolucionaria que crearía nueva tiranía.
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martes, 18 de marzo de 2014

Los danzadores de Anguiano

El 22 de julio, por la Magdalena, se celebra en el pueblo riojano de Anguiano una fiesta singular cuyo origen resulta un tanto enigmático, aunque algunos antropólogos la relacionen con los cultos agrarios o de fecundidad. Francisco Flores sugiere que quizá responda al cumplimiento de un voto hecho por algún vecino del pueblo a la vuelta de una guerra en tierras lejanas, en las que viera a gente caminar sobre zancos.

A la salida de la misa celebrada en la parroquia de San Andrés, ocho danzantes del pueblo protagonizan la espectacular bajada de la calle que conduce a la plaza en pronunciada cuesta abajo. Los aguerridos mozos, al son de la gaita y el tamboril, se dejan caer por la empinada pendiente, girando sobre sí mismos sobre sus zancos de madera, repicando las castañuelas que llevan en las manos y haciendo ondear al viento sus vistosas faldas de amarillo vivo. Los vecinos, arremolinados en la cuesta, apenas dejan un estrecho pasillo para que los danzantes realicen su temerario descenso.




En zancos por la cuesta (El País, julio de 2013)
Fuente: Fiestas de ayer y de hoy en España (Francisco J. Flores Arroyuelo).

lunes, 17 de marzo de 2014

El Club de los 27

A la edad de 27 años y con un intervalo de apenas dos años, fallecieron cuatro figuras del rock, víctimas de las drogas, el alcohol y los excesos: Brian Jones (guitarrista de los Rolling Stones), Jimmy Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison se fueron entre julio de 1969 y julio de 1971. Surgió entonces el mito de que los 27 eran una edad maldita en el mundo del rock y se acuñó la expresión The 27 Club o el Club de los 27 para hacer referencia a los cuatro malogrados músicos.
 
 




La leyenda se acrecentó más recientemente con las trágicas muertes de Kurt Cobain, líder de Nirvana, en 1994 y de Amy Winehouse en 2011. Nuevamente las drogas se los llevarían por delante y con solo 27 años, la fatídica edad.
 
 
 
 

domingo, 16 de marzo de 2014

Los arrantzales vascos en Terranova

A la isla de Terranova y a la península del Labrador, pertenecientes en la actualidad al Canadá, se acercaron durante siglos los pescadores o arrantzales vascos en sus barcos.
Iban hasta tan lejanas tierras a la pesca tanto del bacalao como de la ballena:
  • El bacalao era apreciado por sus cualidades alimenticias. Los pescadores vascos pasaban en la isla de Terranova los meses de verano, limpiando y ahumando in situ sus capturas.
  • De la ballena se extraía su aceite, que se utilizaba para alimentar las lámparas y que durante siglos fue el principal biocombustible.

Bases permanentes
Tenemos constancia de que ya en el siglo XII los arrantzales capturaban ballenas en las aguas del País. A partir de entonces, el sector pesquero vasco, en particular el ballenero, iría creciendo, comenzando su flota a hacerse presente en Terranova, donde entraría en contacto con la población autóctona, los inuitas o esquimales.
En el siglo XVI los vascos fundaron sus primeras bases en Terranova, como la estación ballenera de Red Bay, que en realidad estaba en la península del Labrador, separada de Terranova por apenas un estrecho brazo de mar. En las inmediaciones de esta estación se han encontrado los restos de la nao San Juan, hundida en 1568, un barco ballenero construido en la localidad guipuzcoana de Pasajes en 1565 (la factoría marítima Albaola, situada precisamente en Pasajes, que cuenta también con un museo, ha construido una réplica de este barco ballenero).
Otro ejemplo de la presencia vasca lo encontramos en Placentia, que fue capital de la Terranova francesa entre los años 1664 y 1713, y uno de sus principales puertos pesqueros. Se afirma que la población, que actualmente tiene unos 4.000 habitantes, lleva ese nombre en honor a la actual Plencia, una villa costera vizcaína próxima a Bilbao. En su cementerio se han encontrado muchas lápidas con inscripciones en euskera. El que se considera el documento civil más antiguo escrito en Norteamérica es el testamento de Domingo de Luça, un ballenero vasco, que está fechado en 1563 y se guarda en el museo de Placentia.
En la esquina suroccidental de la isla existe hoy día una población que se llama Port aux Basques.




Los inuitas o esquimales
En verano, viven en campamentos de tiendas hechas de pieles y se alimentan fundamentalmente de pescado crudo; el resto del año, cuando llegan los fríos, viven en iglús o pequeñas casas de hielo que construyen ellos mismos.
Al final del verano, los varones marchan a las tierras más al norte, armados de arcos, flechas y arpones, y acompañados de los huskys, sus perros, a la caza del caribú, que es el nombre con que se conoce al reno en estas latitudes. La carne de este herbívoro es prácticamente el único alimento de los inuitas en los largos inviernos.
Los inuitas tienen su propia lengua, el inuk o inupik. No les gusta que se les llame esquimales, pues se trata de un nombre que les dieron otros indios y significa los que comen carne cruda.

Bambulo
En uno de sus cuentos, Bernardo Atxaga nos narra la historia de Urkizu, un joven marinero de quince años, que en un pesquero vasco llega a finales del XIX a Terranova, tierra que entre los vascos era entonces conocida como Ternua. Allí convivirá durante un largo invierno con los inuitas y compartirá con ellos el hambre, el frío y sus costumbres.



En su cuento Atxaga nos recuerda la siguiente canción que entonaban los pescadores vascos, en recuerdo de las correrías de sus antepasados por las frías y lejanas tierras de Terranova:

Ternuan dira salbaiak
ere iskimau etsaiak,
giza bestia krudelak,
hilik jaten marinelak.
Uda luzean Ternua
marinelen infernua,
herrian paradisua,
bai azken errepausua.
En Terranova hay salvajes,
enemigos esquimales,
crueles bestias humanas
que matan y comen marineros.
En el largo verano Terranova
es el infierno de los marineros,
en el pueblo natal espera el paraíso
y también el último reposo.

Enlaces
Los vascos en Terranova (artículo de El País)
Albaola - La Factoría Marítima Vasca
Los balleneros del norte (una serie de RTVE)

Lur

Es la Tierra en euskera, tenida por madre del Sol y de la Luna en la mitología vasca. También se la llama Amalur o Madre Tierra.
 
 
 
 
Si se le ofrendan o sacrifican algunas reses, nos garantizarán la conservación del ganado.
 
Según creencia muy extendida, contiene tesoros en cuevas o en montañas, debido a que muchos devotos depositaban antiguamente monedas u otras ofrendas en las cuevas con objeto de obtener los favores del genio de la Tierra y protección frente a las enfermedades.
En el santuario de San Miguel de Aralar, a la derecha del altar, existe un hueco en el que antiguamente los peregrinos introducían su cabeza mientras rezaban el credo. Creían que este hueco comunicaba con la sima sobre la que se edificó la iglesia y que esta práctica los preservaba de los dolores de cabeza.
 
Con este culto se corresponden algunas ermitas erigidas en cuevas o algunas cuevas convertidas en ermitas, así como la práctica de recitar oraciones en la entrada de ciertos antros.
 
Fuente: Mitología vasca (por José Mª de Barandiarán)
 

Beigorri

Es un genio que adopta la figura de una vaca roja (de bei o behi = vaca y gorri = rojo).
Suele habitar en cuevas, oquedades y simas, limitándose su función a ejercer de guardián de tales lugares, no permitiendo a nadie penetrar en ellos. En ocasiones secuestra a jóvenes que han sido víctimas de alguna maldición y las retiene en su morada como cautivas.
 
 
 
 
Existen genios similares en la mitología vasca, que adoptan forma de otros animales, como el caballo, el toro, el carnero, la oveja, el macho cabrío, la cabra, el cerdo o el perro.
 
En época antigua era frecuente arrojar monedas a cuevas y simas para obtener la protección de los genios guardianes.
 
Fuente: Mitología vasca (por José Mª de Barandiarán)